Mes: noviembre 2019

8 mitos sobre la violencia de género y 25N

8 mitos sobre la violencia de género y 25N

Hoy es 25-N, el día que se dedica para la visibilizaicón de la violencia de género y promover actividades para erradicarla. Aprovecho el día para seguir con los mitos, después de desmontar algunos relacionados con el feminismo, nos centramos en la violencia de género.

  1. La violencia no tiene género.

El término violencia de género se estableció "oficialmente" tras la creación de la ley en el año 2004 (Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre), aunque fue en en 1997 tras la denuncia publica de Ana Orantes cuando se hizo más visible la violencia hacia las mujeres dentro de las parejas heterosexuales. Se puso sobre la mesa que la violencia de género era un problema en nuestra sociedad y que por tanto tenía que ser tratada con la especifidad necesaria.

La coletilla de género hace referencia a una problemática social según la cual las mujeres sufrimos una violencia específica por el simple hecho de ser mujeres. Esta ley incluye toda violencia desde el hombre a la mujer en una relación sentimental, actual o pasada. Poco a poco, en algunas comunidades se ha abierto la definición para poder incluir otras violencias que no impliquen una relación sentimental, porque las violencias machistas no solo se ejercen en el seno de la relación de pareja (casos como el de Diana Quer o el de Laura Luelmo).

En nuestra sociedad actual se producen diferentes tipos de violencias, todas igual de condenables, sin embargo, cada tipo tiene sus características específicas, sus causas y consecuencias concretas, y también sus repercusiones. Cuando decimos que en la violencia influye el género, nos referimos a que en nuestra sociedad las mujeres sufrimos una violencia específica solo por ser mujeres, causada por un sistema llamado patriarcado que pone en un nivel superior todo lo relacionado con el hombre y la masculinidad, y en un nivel inferior a las mujeres y todo lo relacionado con lo femenino. Para demostrar que la violencia existe y es real, simplemente tenemos que ir a visualizar números:

  • 1 de cada tres mujeres en el mundo han sufrido algún tipo de violencia sexual y/o física (OMS).
  • Cada 8 horas se denuncia una violación en España (Ministerio de Interior de 2015).
  • Una de cada dos mujeres asesinadas lo fue a manos de su compañero sentimental o un miembro de su familia. Únicamente el 6% de los hombres asesinados en todo el mundo murieron en las mismas circunstancias, según el Estudio mundial sobre el homicidio elaborado en 2013 por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito –UNODC (datos de 2012).
  • En lo que llevamos de año han sido asesinadas 52 mujeres en España. Es más, hoy mismo se ha cometido un asesinato machista.
  • Desde 2003, que se empezaron a registrar estos casos, 1.027 hombres han asesinado a 1.027 mujeres en España.

¿Hay violencia hacia los hombres en la pareja? Sí, claro que la hay. Entre 2008-2015 fueron asesinados 58 hombres por sus parejas. Sin embargo, de estos 58 casos no todos fueron en parejas heterosexuales, sino también homosexuales. Es decir, que no todos fueron cometidos por mujeres. Los hombres reciben violencia, sí, pero la mayoría de las veces es ejercida por otros hombres ¿Hay mujeres que agrede a hombres, que los mata? Sí, pero las cifras son muy bajas. Además, ¿cuántos casos hay de hombres agredidos por desconocidas por las calles, violados, secuestrados…? No hay un sistema que legitime la violencia hacia los hombres, o que subordine a los hombres frente a las mujeres. Por otro lado, el hecho de que un hombre que sufre violencia de una mujer no sea creído, se banalice o no se le tenga en cuenta, se debe a la construcción social de “cómo te dejas pegar por una chica” y eso, amigxs, también es patriarcado.

Por tanto, la violencia sí es una cuestión de género. Igual que hay muchas guerras y cada guerra en cada país tiene unas causas y unas consecuencias específicas, y por ello un abordaje distinto, y no se nos ocurriría negar las individualidades de cada conflicto; con los tipos de violencia funciona igual.

2. La violencia de género debería ser llamada violencia intrafamiliar o doméstica.

Algunas veces la violencia de género se da en el seno de la familia o en el espacio doméstico, y otras veces no. Hay violencia intrafamiliar que puede no estar relacionada con la violencia de género. La violencia intrafamiliar incluye violencia paterno-filial, de los padres a los hijos o viceversa. Puede ir dirigida de nietxs a abuelxs o al revés. Es decir, la violencia intrafamiliar habla de todas las violencias en la familia, y la violencia de género habla de las violencias dirigidas a las mujeres solo por ser mujeres en la familia y el domicilio, pero también fuera de estos espacios.

Si usásemos un solo término para ambos tipos de violencias, estaríamos englobando cosas con matices diferentes y dejando fuera otras violencias importantes. Por eso se necesitan los dos términos diferenciados. No toda la violencia de género ocurre en la familia o en el domicilio familiar, y no toda la violencia doméstica es violencia de género.

3. Hay un gran número de denuncias falsas.

Ésta es fácil de desmentir, porque solo hay que mirar los datos. En base a la Fiscalía General del Estado, durante los años 2009 y 2016 fueron recogidas 1.055.912 denuncias por agresiones machistas, de las cuales solo el 0,0075% fueron condenadas como denuncias falsas.

Como en todo tipo de delito, en violencia de género también hay denuncias falsas, no lo vamos a negar, sin embargo, es una de las categorías que menos denuncias falsas recibe.

La realidad de la violencia de género es que hay una gran mayoría de mujeres que no denuncian por varias razones: miedo a perder a los hijos, vulnerabilidad emocional, amenazas, dependencia económica, no tener apoyos en el proceso de denuncia o incluso miedo a ser asesinadas.

Muchas mujeres lo único que quieren es abandonar el calvario que supone esa relación, al abrir un proceso judicial, desconectar de ese infierno es imposible. Asimismo, no quieren perjudicar al que ha sido su pareja o incluso el padre de sus hijxs, por lo que prefieren no recurrir a medidas legales. Según datos de 2015, el 44% de mujeres que sufren violencia de género, prefieren no denunciar.

Por supuesto que hay que rechazar las mentiras y por supuesto que hay que ser consciente de que una denuncia falsa mancha toda la ley en protección de las mujeres que sufren violencias machistas, pero focalizarnos en las denuncias falsas, cuando es un porcentaje tan pequeño y mientras muchas mujeres se quedan calladas, desamparadas y reciben un mensaje desesperanzador desde la justicia, no ayuda a acabar con este problema.

4. Tengo un amigo que el primo de su vecino ha sido denunciado por su novia-mujer falsamente.

Bueno, creo que arriba ha quedado demostrado que el porcentaje de denuncias falsas es muy reducido. Si realmente conoces (conoces de verdad, no amigo de amigo del primo de un amigo de mi pueblo) un hombre dentro de ese 0,0075% de denuncias falsas, lo siento. De verdad que lo siento, y espero que el sistema judicial de respuesta a esa injusticia.

Pero, es posible, que ese hombre que conoces no sea una denuncia falsa, ¿qué te parece si en vez de cuestionarle siempre a ella, le cuestionamos a él? Me remito a tema de porcentajes y probabilidades. Quiero decir, cuando sale este tema, con otras mujeres hablamos de que en algún momento hemos sufrido algún tipo de maltrato, en su gran mayoría psicológico. Pero también conozco (en vínculo directo) un alto porcentaje de mujeres de mi entorno que han sufrido violencia psicológica, sexual, económica y física; peeeeeeeeeeeeero no conozco en primera línea a ningún hombre que reconozca haber ejercido maltrato. Por tema de probabilidades algo no encaja ¿no? ¿Acaso hay cuatro maltratadores en el mundo que se emparejan con todas las mujeres que confiesan haber sufrido maltrato? O, quizás, como idea, puede ser que haya hombres maltratadores que no digan "soy un maltratador" ¿no?

De hecho, alguna vez me han venido con la historia de “a un amigo le pusieron una denuncia falsa” y luego al tiempo me han dicho “bueno, resulta que tras conocer mejor a la novia y ver la relación, sí que había maltrato”. Un amigo tuyo es muy raro que se vaya a autodefinir como maltratador, porque posiblemente no lo vaya a reconocer abiertamente y además él no se verá así. Cuando estuve en penitenciaría, los condenados por violencia de género, y hablamos de condenas de años por asesinato, defendían a capa y espada que ellos eran un caso de denuncia falsa.

Es obvio que el decir "me han puesto una denuncia falsa" es una estrategia para que la sociedad no les de la espalda, para tachar de loca a la ex y para no ser etiquetado como un maltratador.

5. Yo no sufro violencia de género porque mi pareja no me pega - Yo no maltrato porque yo no pego a mi pareja

"No solo duelen los golpes" es el título del monólogo de Pamela Palenciano donde relata su historia de maltrato durante la adolescencia. Totalmente recomendable. Como bien explica ella, los golpes o el asesinato son solo la punta del iceberg que supone la violencia de género.

Tenemos muy identificada la violencia física, es lo primero que se rechaza socialmente. Los anuncios y las campañas de prevención muestran muchas veces a mujeres llenas de moratones o escondidas en un rincón con una mano amenazante. Sin embargo, hay muchos otros tipos de violencias, más sutiles que se hacen más difíciles de identificar.

El control, los ataques de celos injustificados, el aislamiento de la familia y lxs amigxs, los insultos, ignorar, manipular, el chantaje emocional, culpabilizar, no aceptar un no, no querer usar métodos anticonceptivos, obligar a mantener relaciones sexuales, abandonar en sitios públicos, romper cosas valiosas... También son violencia.

6. Los maltratadores son alcohólicos, consumen drogas, tienen problemas de salud mental, o provienen de ambientes familiares desestructurados.

A los hombres maltratadores solo les une una única cosa, y es las creencias machistas, el odio hacia las mujeres y la legitimización de la violencia hacia ellas.

Puede ser que el hombre consuma, tenga un problema mental o algún trauma previo, pero eso ni es justificación ni pasa siempre. Si un hombre fuera violento y eso justificara la violencia hacia su pareja mujer, esta violencia se vería en otros ambientes y hacia otras personas. Pero no, qué casualidad que ese hombre solo ejerce violencia hacia una persona concreta, entonces el problema no es el alcohol o su enfermedad mental, el problema es su machismo. Y luego por supuesto, hay hombres que consumen o tienen una enfermedad mental pero no agreden a nadie.

Socialmente es más fácil creer que son casos aislados, porque ayuda a pensar que es un problema individual y no un problema colectivo y estructural, como dice a Ana de Miguel “los casos se interpretan como extravíos individuales, patológicos o excepcionales que carecen de significado colectivo”.

7. Las mujeres que sufren violencia de género tienen un bajo nivel socioeconómico, sin estudios, sin recursos, hijas de parejas donde ha habido maltrato.

La violencia de género no entiende de perfiles. Es un problema estructural y que se vive a nivel transversal, por tanto no depende de la educación, del nivel económico, de la historia familiar... Como en todo, hay ciertos factores de riesgo, pero tenerlos no implica ser víctima de violencia de género directamente. Ni no tenerlos, no serlo nunca.

Hacer perfiles, tanto para ellos como para ellas, solo sirve para estigmatizar y para que las personas que no cumplen ese perfil no se den por aludidas.

En maltratadores, es lo que yo llamo el "síndrome del buen vecino". Como no aparenta tener ningún problema, como en otros ámbitos de la vida no es un hombre conflictivo, como todo se limita al domicilio, como no encaja en ese perfil, no puede ser un maltratador. De esta manera, negamos el maltrato y cuestionamos a la víctima.

En las mujeres repercute en no auto-identificarse como víctima. Por propia experiencia, caemos en el "como yo siendo psicóloga, formada en género, feminista, con estudios, con una familia donde no ha habido violencia... como yo he permitido esto". Rozalén lo explica muy bien cada vez que habla de su canción de La Puerta Violeta.

Primero no piensas que estás sufriendo maltrato, luego se produce un rechazo de la sociedad porque no encajas en el perfil y además te da vergüenza admitirlo, y por último te auto-culpabilizas y te cupabilizan porque no deberías haberlo permitido. Es decir, el "síndrome de como-tu-que...", lo cual cae como una losa.

Marisa Soleto dice lo siguiente cuando habla de perfiles: "Es un crimen ideológico, y los factores causales tienen que ver con valores y con una posición de poder y de sometimiento".

8. Las mujeres víctimas en realidad les gusta la violencia en la relación. O son tontas, porque siempre vuelven con él.

En la violencia de género se generan unas dinámicas de “tira y afloja” muy potentes. El círculo de la violencia genera también un aturdimiento y una dependencia emocional por parte de la víctima. La violencia de género tiene unos mecanismos muy complejos que van más allá del “quiero dejarlo y lo hago y lo consigo así de fácil”. Hay muchas razones por las cuales una mujer no puede dejar una relación de violencia o vuelve después de un episodio de violencia.

No es que la mujer sea tonta o masoquista, es que hay mecanismos de chantaje emocional, de pedir perdón y prometer cambio, de cuando estamos bien te hago ver que estamos muy muy muy bien… que actúan de una forma muy potente. Resumiendo, lo que se conoce como el ciclo de la violencia y Lola Vendetta explica muy bien en esta viñeta:

Además, la violencia no se hace visible en la primera cita. No llegas a conocer a esa persona y te pega una paliza, porque entonces no volverías a quedar con él. Se produce una escalada de la violencia sutil y gradual, mientras crece y cultiva el vínculo emocional y relacional. Os dejo aquí un vídeo que lo explica bastante bien:

https://www.youtube.com/watch?v=IpaabDdQNO8

En esta sociedad, las personas que hemos nacido con útero, vagina y vulva🔻(o que somos leídas como mujeres) sufrimos un tipo de violencia específica desde el día que llegamos al mundo (👂🏽⛏). Y estamos ya hasta el coño de tanta mierda 💩

✋🏽Por eso estamos aquí otro 25N, de pie, plantando cara a las violencias machistas. Estamos hartxs de todo tipo de agresiones hacia nuestros cuerpos: ideales de belleza fuera del alcance, hipersexualización (pero no seas demasiado guarra), cosificación, violencia obstétrica, violencia ginecológica, prohibirnos decidir sobre nuestro cuerpo, invisbilización, sistema prostitucional y trata, abusos y agresiones sexuales, violación, mutilación genital femenina… y todo tipo de violencias machistas en definitiva.

Sin embargo, hay esperanza. Por todas las mujeres que salieron de esta violencia y son SUPERVIVIENTES. Por todos los hombres que denunciaron actitudes violentas en compañeros y dieron un paso al frente. Nuevas formas de amor son posibles, nuevos roles, nuevas masculinidades. Relaciones igualitarias y de buentrato ❤️👌🏽

🤜🏼🤛🏼Trabajamos por una sociedad concienciada, que no de la espalda a la mujer. Por unas instituciones y un sistema legal que acojan y acompañen a las supervivientes. Por dinamitar 💣 los roles tradicionales en hombres y mujeres que fomentan relaciones de maltrato. Por un cambio de mentalidad y de sistema que sea igualitario y sin violencias hacia las mujeres*

Seguiremos trabajando para erradicarla. Aunque no nos dejen. Seguiremos luchando por un día en el que el 25N ya no haga falta 💪🏽💜 #25n #niunamenos

Jornadas de Sexualidad Campus de Teruel

Jornadas de Sexualidad Campus de Teruel

Ayer 22 de noviembre volví a mi facultad en Teruel gracias a las Jornadas de Sexualidad que organizaron PSICARA - Psicología Aragonesa en Acción - una asociación organizada por estudiantes y ex-estudiantes del grado de Psicología en Teruel.

Las jornadas contaban con este cartelazo:

 

Fui invitada para las sesiones de la tarde y habíamos decidido hacer un taller para explicar en qué consiste el proyecto de (Pre)Adolescencias 4.0 y como trabajar la educación afectivo-sexual con la adolescencia desde la psicología, con un enfoque de igualdad, diversidad sexual e integral.

Después de toda la mañana cerrando talleres en un instituto, el viaje a Teruel, las dos sesiones y el viaje de vuelta... acabé agotada pero contenta. Ahora mirándolo con más tranquilidad... estoy aún más contenta.

Volver a casa, a mi facultad, fue muy bonico. Ver a psicólogxs y estudiantes de psicología, escucharles, acordarme de cómo estaba yo hace 5 años ahí sentada... y conocer a lxs cracks de PSICARA para saber un poquito más sobre todo lo que hacen, su esfuerzo por impulsar la psicología en Teruel, sus ganas de trabajar para el resto y mejorar el grado. Ojalá a los de mi generación se nos hubiera ocurrido algo así.

Los talleres... dieron para mucho:

  • Reflexionamos sobre nuestra propia adolescencia, cómo vivíamos la sexualidad en esa época, si recibimos educación sexual o no, cuáles eran nuestros miedos y nuestros intereses...
  • Hablamos sobre la importancia de traer a nuestrx yo adolescente cuando trabajamos con la adolescencia, a eliminar el adultismo y a cómo conectar con la #GeneraciónEncontrada como tanto dice La Psicowoman.
  • La importancia de actuar como facilitadorx en los trabajos en grupo y escuchar lo que realmente necesita la chavalería. En dar valor a los comentarios, actitudes, cambios y pensamientos taaaaan potentes que se escuchan en las aulas.
  • Kind reminder para todxs lxs futuros y actuales psicólogxs y para el profesorado del grado sobre lo importante que es tener perspectiva de género y formarse en ello trabajemos en el medio que sea, o con el tipo de población que sea.
  • Revisamos el concepto de virginidad, de las relaciones sexuales, de la diversidad.
  • Algunas no se pudieron resistir a poner un condón a un plátano porque nunca habían recibido ningún tipo de educación afectivo sexual y tenían ganas de hacerlo.
  • Llegamos a la conclusión de que todo es Fucking Money Man y eso repercute en nuestra autoestima, nuestra manera de vivir al sexualidad y nuestro cuerpo.
  • También que hay tantas vulvas y tantos penes como cara. La visibilización de otros cuerpos, de otras realidades y de otros genitales.
  • La presión que reciben las personas con pene sobre el tamaño, aguantar, la erección, estar siempre disponibles para el sexo...
  • Nos llevamos que "la no educación sexual no existe" y que la educación afectivo sexual es un derecho.
  • La mierda que es la norma y los roles y lo guay que puede ser salirse de LO N-O-R-M-A-L.
  • De referentes, de series, películas y pornografía.
  • Y muchas cosas más

Llevo un mes de noviembre super intenso y muy retador-emotivo-guay, y las sesiones de la jornada de ayer fue la guinda del pastel.

Mil gracias a todxs lxs que vinisteis y a lxs organizadores, porque por cosas así avanzamos!