Mes: agosto 2019

«Mediterráneamente»: la falta de humanidad de Europa

«Mediterráneamente»: la falta de humanidad de Europa

Estaba bañándome en la costa mediterránea, tranquilamente disfrutando de las olas, del sol, de haber llegado en mi coche cómodamente, de mis vacaciones pagadas y tras la cervecita del chiringuito, con cero preocupaciones.

Justo a unos metros tenía la típica plataforma flotante con un tobogán con jóvenes tirándose. La vi, y en un flash, me vinieron las imágenes que vemos en los telediarios de pateras con gente hacinada. Y seguido escuché en mi mente la entrevista que fui a ver en directo en Carne Cruda de Javier Gallego “Crudo” con Alba Flores y Rozalén (entrevista maravillosa por cierto), os transcribo un punto de la conversación (min 49):

 *Rozalén: Me parece muy dramático que nos estemos bañando en unas aguas, que de verdad, se está convirtiendo eso en una fosa común (…) es que claro, si no tienen un chaleco, esos cuerpos caen y nadie pregunta por ellos. Creo que la gente no sabe eso, o no, ni siquiera lo ha pensado, y nos estamos bañando en esas aguas, y nadie se alarma.

*Alba: Sí, que nosotros estamos en este país hablando de la memoria histórica y del derecho a encontrar a nuestros muertos y enterrarlos y esta gente nunca va a poder encontrar a sus muertos y enterrarlos (…) bastante contradictorio.

*Javier: Bueno hay una imagen muy terrible, que yo a veces digo, porque me parece la única manera de remover esta conciencia que a veces, que se nos adormila, y es que esos cuerpos que se funden en el mar, en esas fosas, son comidos por los pescaos, que después pescamos y nos comemos, porque aquí hay una suerte de canibalismo que es lo que estamos haciendo.

Y me salí rápidamente del agua porque no podía sacar esa imagen de mi cabeza. Mediterráneamente. Mediterránea la fosa común que hay entre Europa, África y Asia.

Todas esas personas buscando salvarse y perdiendo la vida en el intento. No solo porque intentan llegar a Europa como sea, sino porque Europa les da la espalda y prefiere que se hundan y mueran a unos metros de sus costas, que acogerlos y darles un apoyo y acompañamiento en lo que se supone que es el “primer mundo”, como está pasando con el Open Arms y ha pasado con cualquier otro barco a la deriva, con vidas humanas, con familias y sus historias de sufrimiento. Y por desgracia, seguirá pasando si no hay un cambio ya.

La migración siempre ha sido una parte del ser humano, tanto dentro de un país de zonas rurales a capitales, como entre países. Esa motivación por mejorar las condiciones vitales, oportunidades laborales o de estudios mueve a miles de personas, por ejemplo a mí, que he vivido en seis ciudades distintas, con 25 años, por motivos de trabajo. O que ha movido a mis amigxs a irse a Inglaterra, Alemania o Francia.

Pero qué pasa además cuando, no solo quieres mejorar algo tu vida, sino que huyes de un conflicto bélico, de la pobreza extrema, de las violencias machistas, de la explotación laboral o sexual, de que te persigan por tu orientación sexual o por tus ideas políticas. ¿Qué pasó hace no tanto en Europa durante la Segunda Guerra Mundial? ¿Qué pasó hace poco en España durante la Guerra Civil? Que la gente no es que quiera mejorar su vida, es que quiere sobrevivir.

NADIE, nadie, querría dejar su país, su cultura, su familia, todo, si la situación fuera óptima para vivir allí. Nadie atravesaría países, desiertos, montañas, saltaría una valla, se colaría en un barco arriesgando su vida, perdiendo a familiares y amigxs porque sí. Nadie se metería en una patera, en hacinamiento, dejando su vida a la voluntad del mar, si tuviera cualquier otra opción.

Se nos olvida que el camino no es un paseo. Nosotrxs como españoles que llevamos en nuestra sangre y en nuestra historia la migración, que el mismo motor que llevó a mis bisabuelxs a irse a Argentina es el que mueve hoy en día la caravana migrante hacía Estados Unidos o a los sirios hacia Europa.

Vergüenza da que con la misma superioridad moral con la que nos autodenominamos como países desarrollados, sea con la que cerramos los ojos. Con esa misma moral con la que hemos saqueado sus recursos naturales, hemos generado guerras por propio interés, colonizamos repartiéndonos tierras y gente, impusimos una cultura y religión, y expropiamos cualquier cultura considerada de tercera, salvaje, indígena, no válida (y lo seguimos haciendo); con esa misma superioridad dejamos un barco con 107 personas 19 días a menos de un kilómetro de la costa Italiana.

Con la misma hipocresía que dedicamos dos semanas del verano a irnos a cualquier país de África, que ni sabíamos que existía, a “ayudar” y hacernos cuatro fotos rodeadas de menores racializados (entro aquí en la autocrítica), con esa misma hipocresía decimos “No, a mi país tú no vienes a vivir. No, tú quédate en el otro lado, que ya si eso voy yo con mi pasaporte europeo con el cual no tengo ningún problema a ir a donde quiera".

“En qué momento alguien dijo, en esa línea, vamos a dibujarla, tú vales más que yo, por estar allí, cuando la tierra nunca nos ha pertenecido” (Rozalén en la misma entrevista de Carne Cruda)

¿Cuándo vamos a entender que el dónde hemos nacido cada uno no ha sido más que azar? Que los que estamos a un lado de la valla podríamos haber caído en el contrario. Y que no es una cuestión de fronteras, banderas, gobiernos o nacionalidades. Es una cuestión de derechos humanos, empatía y humanidad.

“Si tenemos el mismo cuerpo, ¿por qué no la misma casa?

El mapa que nos separa”

PD: Y sí, si hiciera falta habría muchísima gente dispuesta a acogerlos en nuestras casas, para los que usan ese argumento (totalmente absurdo) para desacreditar que se pida #puertoseguroya para todas estas personas.

PD2: Igual deberíamos revisarnos nuestro racismo, sí racismo, que no aporafobia (link sobre racismo y aporafobia de Eva Serós).

Racismo y clasismo disfrazado de falso feminismo

Racismo y clasismo disfrazado de falso feminismo

Últimamente las noticias de violaciones en grupo son constantes. Desde el sonado caso de la manda de San Fermines parece que no hay un mes sin una, y por ello me gustaría hablar sobre la cultura de la violación. Aunque el tema da para mucho (algún día me pondré a escribir sobre eso), hoy vengo a hablar de cómo el racismo y el clasismo salen camuflados por una falsa preocupación por las víctimas de las violaciones.

Recientemente se ha producido una violación múltiple en Bilbao. Hago inciso, las violaciones múltiples no son UNA violación, son tantas violaciones como relaciones no consentidas con penetración ha habido. Es decir, si hay 4 hombres implicados, y los cuatro han violado a la víctima, son CUATRO violaciones, no una. Reformulo, recientemente una mujer ha sufrido múltiples violaciones en Bilbao.

La cosa es que en este caso los agresores son magebrís, y por ello, mucha gente se ha pronunciado sobre el tema. Toda esa gente que no dice nada en cuanto a otros casos de violaciones o que incluso defiende a los agresores cuando estos son blancos y españoles, empiezan a abanderar la lucha contra la cultura de la violación.

Sabéis a que me refiero, esas personas que han cuestionado y culpabilizado a las víctimas de otros casos sonados, o que no se preocupan porque en España se denuncie una violación cada 8 horas, o que han compartido vídeos del abogado de los agresores de Pamplona, y que ahora de repente están súper preocupados por este caso. Ahora cambian el discurso, y ponen cosas como “a los violadores de Bilbao habría que enviarlos a sus países de vuelta”, “vienen a España a violar a nuestras mujeres”, “les acogemos y solo delinquen” o “por casos como estos hay que cerrar las fronteras”. Ese discurso de odio que se propaga cuando se expresa la nacionalidad de los agresores y ésta no coincide con la suya, tal y como paso en las navidades de 2016 en Alemania cuando supuestamente un grupo de hombres inmigrantes habían cometido violaciones, aunque luego se contrastara que los agresores eran en su mayoría no refugiados.

Pero no, no nos engañemos, a ellxs no les importa la víctima, no les importa el sistema que sustenta que un hombre se sienta con el derecho a violar a una mujer. O a quedar con ella, engañarla y llevar a otros amigos con la finalidad de someterla, violentarla, agredirla y humillarla. No, eso no les importa.

Lo que realmente les importa, es la nacionalidad, color de piel, religión y raza de los agresores, así como su nivel económico y cultural. Siempre y cuando no sean españoles, blancos, católicos y de clase media-alta. ¿Por qué? Simple, porque de esta forma tienen una excusa perfecta para expresar su racismo y clasismo abiertamente. Se ve esa consideración de que la mujer violada es “de las suyas”, mientras que los hombres violadores son “de los otros”. Por tanto, lo que se manifiesta es un sentimiento de que el enemigo viene a robarnos lo que es nuestro. Y ya de paso, aprovechan para meter la cuña publicitaria de que ese enemigo es violento o violador por su naturaleza migrante o ser de “fuera”, y que por tanto debe de ser expulsado del país.

Y no, estos hombres no han violado por su nacionalidad, o porque sean musulmanes, o porque su tono de piel sea más oscuro. No. Han violado porque son HOMBRES. Y no, una violación no es más grave cuando el agresor cumple estas características. Son todas igual de condenables, y todas las víctimas necesitan igualmente el apoyo requerido en estos casos. Lo más curioso de todo es que lxs mismxs que salen ahora a quemar a los agresores de las violaciones de Bilbao, son lxs que quieren quitar la educación afectivo-sexual y las leyes contra las violencias machistas.

No estoy defendiendo a los agresores de este caso, los condeno igualmente, y la víctima se merece un juicio justo y la ayuda necesaria para superar este hecho traumático. Si esto no sucede, las feministas estaremos igualmente al pie del cañón como ya hemos demostrado otras veces. Lo único que digo, es que se te ha colado un poquito de falso feminismo en tu racismo y clasismo.

Así que amigx, si tu discurso es éste y solo te pronuncias ante las violencias machistas en función de las características del agresor y solo defiendes a las mujeres en base a tus propios intereses, lo único que nos enseñas es que además de seguir siendo machista, eres racista y clasista. Y punto.

Victoria’s Secret y sus Ángeles

Victoria’s Secret y sus Ángeles

Esta semana, aunque no hay confirmación oficial, se ha hablado de la posible cancelación del famoso desfile de los ángeles de Victoria's Secret. Y la polémica ya está servida. Sobre el ideal de belleza, la cosificación del cuerpo de la mujer, la libertad de ellas a hacer lo que quieran, la caída de unos de los iconos de la lencería...

El ideal de belleza es una construcción social. De hecho, la historia nos habla de cómo éste ha ido cambiando a lo largo de los años y de los períodos socio-culturales, repercutiendo especialmente al ideal de belleza femenina. Y ligado a esto, ha estado la presión dirigida hacía las mujeres para alcanzarlo no matter what.

Hace 5 años recuerdo como era un ideal muy muy delgado. El reconocimiento de esto como algo insano empezó a promover una alta preocupación por los TCAs (trastornos de conducta de la alimentación). En los últimos años el mundo de la moda ha estado envuelto en este tipo de debates, ya que se ha demostrado abiertamente la presión y exigencias que sufren lxs profesionales sobre su físico. Para contrarrestarlo, se pusieron unas medidas mínimas sobre peso para poder desfilar. De esta forma se pretendía evitar mostrar modelos de belleza no sanos y que promovieran los TCAs, e incluso las muertes de las propias modelos.

Y ese ideal sigue cambiando. Es simple, la sociedad avanza, se cuestionan los roles tradicionales y se exige una representación de la mujer real. Un modelo de belleza que no sea imposible de alcanzar y que no genere un hueco gigante entre lo que somos y lo que queremos ser. O directamente romper este ideal.

No voy a entrar en lo absurdo que es que una marca de productos para mujeres haga spots y desfiles que parecen más destinados al género masculino, ya que lo que me importa es el mensaje que se deriva de ello: "cómo debemos ser las mujeres para atraer a los hombres" (y también hacia ellos de "qué tipo de mujer tiene que atraerles").

No quiero criticar a las mujeres que participan en este desfile, que por supuesto son así y me parece maravilloso que sean tan guapísimas y espectaculares (porque lo son). Sin embargo, establecer que la belleza es única y que tiene que ser de unas características específicas, y pretender representar que así deberíamos de ser, deja de lado a todas las mujeres que no entramos en esas medidas y cánones de belleza. Estándares imposibles para la mayoría, primero porque suponen luchar contra la propia anatomía y constitución de cada una, y segundo porque muchas veces hay cirugía de por medio y se muestra como natural. A la larga, esto genera una insatisfacción continua, un querer cambiar siempre, un control sobre lo que llevas, cómo te queda, lo que comes y lo que haces, que finalmente ocupa tu mente y no te deja disfrutar.

El por qué de la crisis de esta marca no tiene que ver con el lobby feminazi que pretende dinamitar cualquier producto que no encaje con lo que consideran "feminista". Tiene que ver con que la sociedad les está dando la espalda.

Mientras otras marcas se están adaptando a la realidad y a las demandas de la sociedad, incluyendo a mujeres diversas, racializadas, de distintas tallas, de estéticas diferentes, mujeres trans, mujeres con diversidad funcional, etc. Victoria's Secret se resiste a hacerlo, permanece fiel a sus Ángeles.

Es normal que sus ventas caigan si no hacen ropa que se adapta a la realidad, si no adapta su producto a lo que el mercado pide. Entiendo que Victoria's Secret es los Ángeles de Victoria's Secret, me parece legítimo que sigan agarrando su seña de identidad, pero finalmente, si no se adapta a lo que la sociedad pide, la sociedad pasa por encima tuyo y te deja atrás. Está en la marca decidir si evolucionan en base a los tiempos actuales y cambia el significado ser un Ángel de Victoria's Secret o se extingue.