Mes: mayo 2019

Los partos serán feministas o los feminismos no serán

Los partos serán feministas o los feminismos no serán

En el marco de las violencias machistas se encuentran muchos matices y formas distintas en las cuales se ejerce violencia sobre las mujeres (y niñas) por el simple hecho de ser mujeres*. Y por supuesto, esta violencia también se da en todo lo relacionado con la reproducción y especialmente en cuanto al embarazo, parto y postparto. Estamos hablando de violencia obstétrica.

No puede ser que la embaraza no pueda elegir sobre su parto, sobre sus condiciones. Se produce una falta de información sobre las consecuencias y los riesgos del uso de determinados medicamentos, prácticas o formas de llevar este proceso. No puede ser que se hagan más episiotomías de las estrictamente necesarias, o cesáreas. No es posible que todavía, a día de hoy se sigan haciendo prácticas que han sido condenadas por la OMS, o se siga realizando "el punto del marido".

Todo ese paternalismo sobre las mujeres embarazadas, tratarlas como niñas pequeñas, sin capacidad de decisión, ni sobre su cuerpo, ni sobre la vida que llevan dentro. Los partos automatizados, la falta de tacto emocional en el trato del personal sanitario, y los excesos de tactos vaginales sin permiso ni aviso ninguno. La falta de intimidad durante el parto, y la priorización de la comodidad de los profesionales sanitarios frente a la de la parturienta o lxs bebés. La retirada del recién nacido sin poder la madre cogerlo, el contaste juicio sobre cualquier movimiento de la recién madre, entre muchísimas otras violencias.

Y por supuesto, no puede ser que a una mujer, por ley judicial, se la arrastre en proceso de parto, se le provoque y se la obligue a parir sin poder poner ella sus condiciones ni escuchar su voluntad.

Es verdad que todavía tengo mucho que aprender sobre este tema, quizás porque no me toca de cerca o no me ha tocado todavía, quizás porque la invisibilización de este tipo de violencia también me haya llegado a mí. Por suerte tengo una mujer muy cercana que me enseña día a día sobre esto y que hace activismo personal y profesional en él. Gracias a ella (y su grupo) he aprendido muchísimo sobre el parto natural, sobre la maternidad consciente, la lactancia, sobre lo que es crear una red de apoyo de mujeres (y madres) y una red de sororidad y cuidados (y sobre miles y miles de cosas, que voy a decir de mi hermana mayor que es uno de los mayores referentes en todo en mi vida).

Hago este post como crítica al caso reciente de la embarazada de Oviedo, al movimiento feminista que prácticamente ni se ha pronunciado, a la sociedad en general y a mí misma. Creo que es importante que nos revisemos cuál es el feminismo que queremos conseguir, y cuales son las causas por las que queremos luchar, sin olvidar ninguna.

Dejo por aquí el blog de Marta Busquets Gallego y su entrada en referencia a la noticia mencionada para mayor información, como profesional y activista formada en esta temática.

Porque si realmente decimos "No es no" y "si nos tocan a una nos tocan a otras", la violencia obstétrica entra en ese paquete. No podemos cerrar los ojos ante ello, es una forma más de violencia machista y patriarcal, y debe ser un objetivo más de la lucha feminista y por la igualdad.